AB. KEYLA ESCOBAR VARGAS

Comentario de una ciudadana, respecto al combate contra la delincuencia; exigiendo eficacia y transparencia del gobierno ecuatoriano

En medio de una creciente ola de criminalidad en Ecuador, el Presidente de la República ha emitido el Decreto Ejecutivo 111, declarando estado de guerra contra grupos terroristas y beligerantes. Esta medida extrema busca abordar la espiral de violencia en el país.

En el contexto de un estado de guerra decretado, es esencial que las fuerzas armadas implementen estrategias operativas eficaces para garantizar la seguridad de los ciudadanos de bien; que día a día trabajamos por construir un país mejor. Las fuerzas del orden deberían desplegarse estratégicamente en áreas identificadas como focos de actividad criminal: Socio Vivienda, Durán, y demás que ellos tienen bien identificadas.

Es vital que, en esta lucha contra la delincuencia, participemos y colaboremos toda la ciudadanía, y para ello se requiere de incentivos, se podría considerar la promulgación de una ley que recompense a quienes denuncian actividades delictivas, desde infracciones de tránsito, es que necesitamos que nos obliguemos a un cambio cultural extremo.

Además, el gobierno debe adoptar políticas públicas integrales, que no solo impliquen la captura y encarcelamiento de delincuentes, sino también la implementación de programas de rehabilitación, de una verdadera, es decir, que el estado cumpla con su deber constitucional de implementar programas de rehabilitación, por Dios, que ni si quiera llegamos al intento de hacerlo. Es una locura que el estado quiera mantener a más población carcelaria (según las preguntas de consulta popular), y no rehabilitarlos para que de manera hacerlos producir ingresos que sirvan para su propio sustento.

Un plan de política pública debe incluir medidas preventivas de reproducción de delincuentes, y esto se logra con programas educativos, deportivos y de empleo, dirigidos a la juventud; quienes están en mira de estas bandas criminales, pues estamos que niños están siendo tomados y adoctrinados, y esto con consecuencias del desamparo estatal. Miles de parejas de escasos recursos, sin educación; siguen teniendo hijos, hay que tomar medidas radicales al respecto, y ver cómo ser respetuosos a la libertad de reproducción y la incapacidad de esos padres y el estado de proveer educación, salud, bienestar de calidad. El gobierno debe no solo abordar los síntomas, sino también las causas subyacentes de la delincuencia.

En resumen, un plan de políticas públicas global, con despliegues estratégicos, legislación específica incentivadora que aborde las raíces del problema para lograr resultados sostenibles a largo plazo en la lucha contra la delincuencia. Que no se equivoque el gobierno, hoy el pueblo apoya al gobierno en lo que tenga que ver con un combate serio y eficaz contra la delincuencia; que no vaya a creer que el Ecuador le da un cheque en blanco. Es necesario y vital combatir la delincuencia y por eso muchos ecuatorianos aportamos ideas efectivas y actuamos, pero rechazaremos cualquier intento de aprovechamiento y de abuso demagógico.

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